lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Cómo funciona la Brújula? Aprendemos en el aula de 5to. grado.

Foto de una brújula La brújula es un instrumento utilizado para calcular la orientación y el rumbo según los puntos cardinales.
La brújula fue inventada por los chinos en el siglo I, y luego llevada a Europa por los árabes en el siglo XII. Fue creada para orientar a los navegantes que atravesaban grandes mares, cuando no existían radares ni otros instrumentos que les permitieran saber si iban bien encaminados.
Hasta entonces, los navegantes usaban como referencia el movimiento aparente del sol: sabían que sale por el este y se pone por el oeste; y que teniendo el este a la izquierda, el sur queda adelante y el norte, atrás.
La brújula siempre marca el punto norte, por lo tanto, con ayuda de la brújula y de mapas, los marineros ubicaban el lugar hacia el cual querían viajar.

La brújula

Ilustración de una rosa de los vientos Rosa de los vientos.
Cuando salimos de viaje sabemos cuál es nuestro origen (de dónde partimos) y cuál será nuestro destino (adónde llegaremos). Para orientarnos hacia ese sentido también debemos saber hacia qué dirección o rumbo saldremos: ¿hacia el norte?, ¿hacia el noreste?
La brújula es un instrumento que facilita la orientación: permite determinar direcciones horizontales o rumbos, es decir que con su auxilio podemos tomar la dirección deseada y encaminarnos hacia el norte, hacia el este, hacia el noroeste...
Para calcular rumbos, la brújula cuenta con una rosa de los vientos (también conocida como limbo), donde se representan los puntos cardinales. Además, tiene un imán en forma de aguja que gira sobre un eje y marca siempre el norte magnético (la aguja imantada es atraída por el campo magnético del norte magnético, que se localiza relativamente cerca del polo norte geográfico).
A la brújula se la conoce, también, con el nombre de compás magnético.

Las brújulas de ayer

Foto de una rosa de los vientos de un mapa de 1608 Rosa de los vientos del mapa Novus XVII Inferioris Germaniae Provinciarum Typus
(mapa general de las diecisiete provincias de los Países Bajos), de 1608.
Las primeras brújulas consistían en una simple barrita de hierro, en contacto con una piedra imán, que giraba sobre un eje e indicaba la dirección norte. La barrita se introducía dentro de un recipiente con agua, para que flotara y, al moverse con mayor libertad, la medición fuera más exacta.
Luego, la barrita se reemplazó por una aguja que podía girar sobre una rosa de los vientos, marcando el norte.
Más tarde, esta aguja pudo mantenerse en equilibrio y girar con mayor precisión, aun soportando los movimientos de un barco en el mar.
Para proteger las brújulas y poder utilizarlas con más comodidad, los navegantes solían guardarlas en la bitácora, esto es, en una especie de caja grande o armario ubicado en el puente, una plataforma sobre un lugar elevado. Allí el timonel, es decir, el marinero que maneja el barco, podía observar estos instrumentos sin dificultad e indicar la dirección correcta a seguir.
Ilustración de una brújula Luo Pan Algunas brújulas tienen otros usos. La brújula Luo Pan, inventada por los chinos, relacionaba los símbolos y los anillos de la brújula con el horóscopo de la persona.

¿Cómo se usa?

Para orientarte utilizando una brújula tenés que seguir los siguientes pasos:
  1. Colocá la brújula sobre una superficie plana (la palma de la mano o una tabla), para permitirle a la aguja moverse libremente, y parate frente al objeto o el lugar al cual querés dirigirte.
  2. La aguja imantada comenzará a oscilar.
  3. Al detenerse, la aguja imantada marcará el norte magnético . En ese momento, girá lentamente la brújula hasta que el norte de la rosa de los vientos coincida con la punta de la aguja. Por lo general esta punta es de color azul o rojo.
  4. Imaginá una línea recta desde el centro de tu brújula hasta el objeto o lugar hacia donde querés dirigirte. El punto hacia el que querés ir ¿hacia qué punto cardinal, lateral o colateral está orientado? Los usuarios expertos, para definir el rumbo calculan la cantidad de grados que existe entre el norte y el punto hacia el que se dirigen, en el sentido de las agujas del reloj.
Siempre que quieras calcular distintas direcciones, recordá que es necesario:
  • Orientar correctamente la brújula sobre el mapa, con la flecha de dirección hacia el punto de destino.
  • Orientar la flecha del norte del limbo hacia el norte del mapa.
  • Mantener quieta la brújula y no seguir un rumbo con la brújula en la mano, pues, en movimiento, la brújula no encontrará el norte. Es necesario, entonces, dejarla quieta en un lugar, identificar un punto de referencia y tomar la lectura.
  • Utilizar un mapa donde figure el lugar en el cual estés y el lugar al cual quieras ir puede ser muy útil para orientarte.

Recomendaciones para conservar tu brújula como nueva

  • Cuando no utilices la brújula, usá el seguro que tiene la aguja para evitar que se mueva innecesariamente.
  • Nunca la lleves en los bolsillos con objetos metálicos, como llaves o monedas, porque alteran la atracción magnética y afectan su funcionamiento. Tampoco la dejes cerca de motores o cables de luz.
  • No la golpees.


Actividad. ¿Hacia dónde...?

Determiná el rumbo entre tu casa y la escuela

Materiales

  • Plano de tu barrio
  • Brújula
  • Lápiz

Pasos a seguir

  1. Buscá en el plano un signo (como la rosa de los vientos) o flecha que indique la orientación, es decir, el norte. Si no está señalado, tomarás la parte superior como norte.
  2. Determiná el resto de los puntos cardinales.
  3. Marcá en el plano la localización de tu casa y la de la escuela.
  4. Colocá el plano de forma tal que el norte coincida con el norte geográfico.
  5. Poné la brújula sobre el plano y giralo hasta que la aguja quede en la misma dirección que el signo (rosa de los vientos o flecha) que señala el norte.
  6. Fijate el rumbo que debés tomar para realizar el recorrido entre tu casa y la escuela: ¿sur?, ¿norte?, ¿este?, ¿noroeste?
  7. Podés repetir esta operación con otros recorridos que realices habitualmente.


Orientaciones didácticas

Referencias curriculares

Las actividades propuestas pueden ser utilizadas para la enseñanza de los siguientes Contenidos Básicos Comunes de Ciencias Sociales del Segundo Ciclo de la EGB (Ministerio de Educación, República Argentina).
  • Criterios e instrumentos sencillos de orientación en el espacio geográfico.

Tiempo estimado

Para el desarrollo de la actividad se requieren 2 horas de clase.

Materiales necesarios

  • Plano del barrio o la ciudad, en el que puedan ubicar la escuela y la casa de cada alumno
  • Brújula
  • Lápiz

Objetivos

Que los alumnos:
  • conozcan los instrumentos que se utilizan para la orientación en el espacio;
  • adquieran conocimientos básicos para el uso de una herramienta como la brújula;
  • se inicien en la construcción, manejo y lectura de mapas.

Glosario

Norte magnético: punto norte de atracción magnética. Como la Tierra es un enorme cuerpo magnético, las agujas imantadas señalarán el norte magnético del planeta. Actualmente, está localizado en el Mar Glaciar Ártico, cerca de Canadá, a 2.250 km del norte geográfico. Sin embargo, no tiene una localización fija: se desplaza, aproximadamente, 15 km por año y no se sabe cuál es el motivo de este corrimiento.
Norte geográfico: punto extremo que se encuentra más al norte en la Tierra. Coincide con el polo norte.
Rumbo: dirección de un objeto con relación al norte, se mide en grados y en el sentido de las agujas del reloj.

Notas

Rosa de los vientos

La rosa de los vientos es uno de los elementos cartográficos más conocidos. En los antiguos mapas se empleaba para señalar los puntos cardinales y las direcciones de los vientos. Consta de 32 puntos o direcciones, que resultan de las combinaciones posibles entre los cuatro puntos cardinales.
De la rosa de los vientos salían numerosas líneas de dirección que se entrecruzaban en diversos puntos del mapa. Estas líneas eran una ayuda para los navegantes, ya que les permitían navegar mar adentro empleando solamente la brújula como referencia.
Foto de una rosa de los vientos de un mapa de 1635 Rosa de los vientos del mapa Dominio veneto nell'Italia, de 1635.
Foto de una rosa de los vientos de un mapa de 1630 Rosa de los vientos del mapa Terra Firme at Novum Regnum Granatense et Popayán, de 1630.
Foto de una rosa de los vientos de un mapa de 1629 Rosa de los vientos del mapa Terra Sancta quae in Sacris Terra Promissionis olim Palestina, de 1629.


Puntos cardinales

Los puntos cardinales son cuatro rumbos fijos del horizonte, ubicados de tal modo que dividen un círculo en cuadrantes. Ellos son Norte, Sur, Este y Oeste y, en algunos gráficos, se abrevian con sus iniciales: N, S, E y O (para este último también se usa la letra W, según la versión en inglés del término: West). Entre cada punto cardinal hay 90 grados. El Norte es el más importante para orientarse, ya que es el punto cardinal que se toma como referencia.
Como la orientación sería poco precisa sólo con 4 puntos, se han definido otros cuatro entre los cardinales, que son llamados puntos laterales. Entre cada punto lateral hay 45 grados. Los nombres de los puntos laterales se forman por la combinación de los nombres de los puntos cardinales. Por ejemplo, entre el Norte y el Este está el Noreste.
Para precisar aún más la orientación, se usan los puntos colaterales, que se encuentran entre los cardinales y los laterales. Entre cada punto colateral hay 22.5 grados. Sus nombres deben formarse con el cardinal y el lateral más próximos; por ejemplo, entre el Norte y el Noreste, se encuentra el Nornoreste (NNE).
Para ubicar los puntos cardinales, basta saber que el sol, en su movimiento aparente, sale por el este y se esconde por el oeste. Así, podrás ubicar el resto de los puntos en cualquier lugar en el que te encuentres.
textos: Carolina García
edición: Carla Lois